25 diciembre 2009

Repasando el 2009

Sin duda alguna, la época del año que más amo es la de Navidad.
Durante este tiempo de Nacimiento y Esperanza, y en vísperas de un año nuevo que esta por comenzar, por lo general me pongo a pensar todas las cosas que me pasaron desde la Navidad anterior a hoy.

Con el tiempo generé el hábito de hacer mini balances o pensar en las cosas que me sucedieron, en qué mejore, en las personas que conocí, en el trabajo y la familia, en las tristezas que tuve, en aquello que no me gustó…en fin…un resumen breve de todo lo acontecido.

Sin duda puedo decir que estoy agradecida a la vida por todo lo que ha pasado en este tiempo.

A fin del año pasado volví de un viaje increíble que sin dudas me transformó. Un viaje que cambió mi forma de ver la vida y mi manera de pensar. Una experiencia que modificó por completo mi manera de evaluar las condiciones en las que se me presentan las oportunidades. Aprendí a soltar cadenas viejas y oxidadas. Mejoró mi manera de amar a mis seres queridos, de tolerar y perdonar.

Descubrí que estar lejos te une.
Y al volver, descubrí que “tan cerca a veces es muy lejos”
Le doy gracias a Dios por haber compartido todos esos meses con mis amigos Manuel y Mauro.

Cuando volví a Argentina, noté un ambiente de mucha incertidumbre y miedo. La crisis, los dólares, los cierres de empresas, la desocupación, el hambre y la injusticia. Un poco más de lo mismo de siempre, pero recargado. Me cacheteó un poco la situación.

Pese a todo eso, gracias a Dios muy pronto estaba trabajando nuevamente de lo que me gusta. Viajé a Neuquén y conocí profesionales de la industria del petróleo que me parecieron alucinantes.

Medio año después, todo volvía para atrás. Había tenido que despedir a mucha gente y al fin del largo proceso, me encontré una tarde en mi oficina enorme con vista a Av. Del Libertador tipeando mi propia carta documento de despido. (Ridículo, ¿no?)

En el interin, un emprendimiento de cocina en conjunto con el gordo nos entretuvo casi 4 meses, hasta que conseguí nuevamente trabajo y el gran socio partió al Viejo Continente. Visitas al mercado central, clientes y amigos que nos compraban las cosas ricas que preparábamos, domingos de cocina y entrega en las casas quedaron en el recuerdo a fines de octubre.

La experiencia de la docencia tocó mi puerta y me tuvo todo el año rodeada de alumnos increíbles que me llenaron el corazón y el alma.

Y por si eso fuera poco, me animé a probar suerte con las artes marciales. Loca.

Y llegamos a Nov-Dic, el dúo más genial del año. De nuevo al ruedo laboral. Algo nuevo para mí que me tiene totalmente enganchada y aprendiendo. Feliz.

Acompañando todos estos procesos que me ayudan a evolucionar, esta el pilar, la base, la fuente de todo. Mi familia. Mamá, emprendedora, solvente, enérgica y vital. El más fiel ejemplo del equilibrio libriano, mi referente. Mis hermanos a quienes amo. Y lo mejor de ellos, mis sobrinos, Nicolás, Josefina, Constanza y Lucía. Las pequeñas personas que alegran el día más triste y levantan el ánimo más decaído. Mis amigas, seguidoras constantes de mis historias, cómplices en todo, mis consejeras.

¿Que más puedo pedirle a este año? Nada.
Pedir estaría demás.
Pedir sería mucho.

06 diciembre 2009

¿Sabes que es la resiliencia?

Escuché por primera vez la palabra "resiliencia"en un discurso que dió Marcelo "El Tano" Lofredda, durante una jornada de emprendedores. Me quedé muy contenta por incluir una palabra más a mi diccionario. Por su discurso, los videos de los pumas que mostró y el contexto de la charla, pude relacionar este concepto con otros como ser: lucha, persistencia, fuerza, continuidad, paciencia...

Hoy, leyendo la revista del domingo de Clarin, vi publicado un artículo escrito por el Dr. Norberto Abdala y me llamó la atencion nuevamente encontrarme con este término.

La RESILIENCIA es la capacidad personal de vivir y desarrollarse positivamente a pesar de condiciones de vida difíciles o trágicas. Implica soportar la adversidad pero, además, transformar el daño en un desafio para seguir adelante.


Y lo mas loco es que parece que hay una hormona llamada DHEA (dehidroepiandrosterona) que es considerada un factor que se relaciona con la capacidad de resistir e incluso fortalecerse ante las dificultades.

La DHEA fue siempre discutida porque se la presentaba como la hormona de la juventud, ya que mejora la turgencia de la piel, aumenta la masa muscular, la calsificación osea, y algunos aspectos de la sexualidad. Se la relaciona con el bienestar, la energia y la inhibición de enfermedades cardiovasculares.

Esta hormona abunda en las personas que sufren tragedias o sucesos altamente traumáticos y nos asombramos al ver que demuestran una notable capacidad de superación y recuperación.

¡Marche una dosis de DHEA para todos los que esten "pum para abajo" esta semana!