25 agosto 2010

Carta a un Gerente General

Estimado Gerente General: (omito el nombre por confidencialidad)

Entender qué necesita hacer, tener la voluntad de mejorar, diagnosticar al evaluar, plantear alternativas de cambio y tener la valentía para enfrentar el desafío de cambiar para ser mejor y crecer como compañía, es el gran valor agregado que un Gerente General le puede dar a su negocio desde el momento en que decide comenzar un profundo y exigente trabajo de análisis organizacional.

Clientes satisfechos que reiteran las compras, miden la calidad de los productos; encuestas de calidad con resultados óptimos, miden la excelencia de las políticas llevadas a cabo; balances anuales que arrojan resultados financieros ideales, miden la excelencia a la hora de los números y las ganancias.

Un Gerente General es conciente de todo esto, pero debe decidir dar un paso más allá de lo tangible y visible. Debe poder ocuparse de su gente, principal capital y fuerza incansable de trabajo, generadora y facilitadora de recursos.

La motivación del personal está directamente relacionada con su satisfacción y productividad. Y para lograr motivar un equipo de trabajo, ya sea a sus directivos, a sus supervisores y jefes, a su personal administrativo y operativo, es preciso conocer a fondo sus necesidades más profundas, sus inquietudes y preocupaciones, sus opiniones y pensamientos, en definitiva: que piensan de la organización, sus propios empleados.

Hasta hace un par de años, trabajar en un ambiente agradable y estimulante de trabajo era una cuestión de suerte. Las tareas eran repetitivas tanto en ambientes administrativos como fabriles, y solo se perseguía la consecución de órdenes, buscando “hacer lo que se pedía que se hiciera”

Hoy las circunstancias y el contexto son diferentes. Se pretende que un empleado piense, sienta, se involucre, se responsabilice, se alíe al negocio, se sienta parte de la organización y sea su socio estratégico. Las empresas necesitan personal cada vez más comprometido.

Usted señor, es el principal responsable de que esto suceda. Está en usted asumir el desafío de transformar su modo de conducción. Y así, fomentar ambientes más creativos, ricos y motivantes para su gente.

Atentamente,

Lic. María Julia Lamaison

1 comentario:

  1. Q interesante lo que mencionas del cambio de paradigma en las empresas. Es lo mismo que en las escuelas, que antes en la clase se gritaba y se daba ordenes y se pretendia q el alumno simplemente cumpliera y rindiera. Hoy en dia, se pretende que los alumnos se comprometan con su aprendizaje y con la escuela, que se sientan parte, entenderles sus necesidades y sus sentimientos para lograr su mayor productividad en pos del beneficio de la escuela y del suyo propio (y en definitiva, de toda la comunidad). Si logramos gerentes comprometidos, maestros comprometidos, trabajadores y alumnos comprometidos, estamos mejorando la sociedad entera. Gracias Julie por participar en ese cambio!

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